Cuidado de tus Joyas
Cada pieza está creada para acompañarte en el tiempo.
Como todo objeto hecho a mano, requiere cuidado para conservar su
forma, su brillo y su energía original.
Cuidarlas es también una forma de preservar su historia.
Uso diario
Evita el contacto con perfumes, cremas y productos químicos.
Pon tus joyas como último gesto antes de salir, y retíralas antes de dormir,
hacer ejercicio o entrar al agua.
El metal y las piedras, aunque resistentes, pueden desgastarse con el uso
constante o los golpes.
Agua y Humedad
No es recomendable usar tus joyas en la ducha, piscina o mar.
El cloro, la sal y los residuos pueden opacar el metaly afectar el brillo
de las piedras.
Almacenamiento
Guarda cada pieza por separado, idealmente en su caja o en un espacio seco.
Evita que se rocen entre sí, especialmente si tienen piedras, para prevenir
rayaduras o desgaste.
Limpieza
Puedes limpiar tus joyas suavemente con un paño seco o especial para joyería.
Si necesitan una limpieza más profunda, utiliza agua tibia con jabón neutro
y sécalas completamente antes de guardarlas.
Evita productos abrasivos o métodos caseros, ya que pueden dañar el metal
y las piedras.
Sobre el paso del tiempo
Es natural que la plata cambie levemente con el uso y que el metal registre
el paso del tiempo.
Ese cambio también forma parte de la historia de la pieza y de la relación que
construye con quien la lleva.
Si lo necesitas, puedes realizar mantenciones periódicas para devolver brillo
o ajustar detalles.
Cuidados Específicos
Piezas con Keum Boo
El keum boo es una técnica ancestral de origen coreano, que permite fusionar
oro de 24K sobre la plata mediante calor y presión, generando una superficie
delicada y única.
Para conservar su color y terminación:
Evita el roce constante con otras piezas o superficies duras.
No utilices paños abrasivos directamente sobre las zonas doradas.
Límpialas suavemente, sin frotar
Con el uso, el oro puede suavizar su intensidad, revelando el paso del tiempo
sobre la pieza.
Piezas Envejecidas
El acabado envejecido es parte del lenguaje de la pieza, y está pensado para resaltar
sus relieves y profundidad.
Con el uso:
Las zonas más expuestas pueden aclararse naturalmente.
El contacto con la piel y el roce suavizan el contraste.
Para su cuidado:
Evita limpiezas intensas o pulidos.
No utilices productos que eliminen la oxidación.
Este cambio es parte de su evolución, y hace que cada pieza se vuelva aún más propia.
Piezas de Filigrana
La filigrana es una técnica tradicional que trabaja el metal en hilos finos,
entrelazados cuidadosamente para construir formas ligeras y detalladas.
Por su estructura:
Evita golpes o presión directa sobre la pieza.
No la dobles ni la expongas a peso excesivo.
Guárdala separada para evitar deformaciones.
Para limpiarla:
Usa un paño suave.
Evita cepillos o fricción fuerte.
Su ligereza y detalle requieren un cuidado más consciente.